Cables y conductores | Cables resistentes al fuego

 

Marlew


RM Fuegar, cable de comando multipolar, de 0,1-1 kilovolts, 90 grados centrígrados.

El fuego ha sido un elemento muy importante para el desarrollo del hombre a lo largo del tiempo, sin embargo, es muy temido cuando se descontrola, debido a las consecuencias irreversibles que genera.
El fenómeno del fuego preocupa en gran medida cuando se desarrolla un nuevo proyecto industrial o urbanístico, por eso se llevan la debida atención todos los aspectos que puedan contribuir a la prevención o extinción de incendios. Tanto en la industria como en otras actividades, durante un incendio es cuando más se necesita disponer de información o hacer actuar dispositivos para poder salvaguardar a las personas e instalaciones afectadas.
La integridad eléctrica de un cable sometido a un incendio puede quedar dañada o inutilizada, poniéndose en contacto los conductores entre sí o a tierra, con posibilidades de que exista un cortocircuito y se genere un nuevo foco de incendio. En presencia del fuego, los cables pueden quedar fuera de servicio y podrían quedar sin energía los equipos de socorro y emergencias.
Para contrarrestar estas situaciones, se han desarrollado cables resistentes a la acción del fuego. Para que un cable encuadre dentro de esta definición, debe continuar en funcionamiento normal durante y después de un fuego prolongado, suponiendo que la acción sea suficiente para destruir los materiales plásticos que componen el cable en la zona donde las llamas de fuego atacan.
Durante un incendio de magnitud, las altas temperaturas que se generan causan la degradación y desaparición de los aislantes sintéticos (plásticos) y solo quedan los metales. El diseño de cables Fuegar prevé el uso de aislantes minerales que cuentan con altos valores de rigidez dieléctrica, aun con temperaturas superiores al punto de fusión del cobre. Estos materiales especiales pueden ser cintas compuestas por mica, fibra de vidrio, combinación de estas, etcétera.
Por supuesto, en instalaciones críticas, se deben considerar varios factores para evitar o atenuar los efectos devastadores de un incendio. Estos son:

  • Condiciones de instalación de los cables y circuitos que conforman.
  • Desarrollo de compuestos especiales.
  • Diseño adecuado y probado del cable.


RP Fuegar, cable de potencia uni- o multipolar, de 0,6-1 kilovolts, 90 grados centrígrados. | RPBS Fuegar, desarrollos especiales de cables armados resistentes al fuego.

Las condiciones de instalación surgirán de un profundo estudio del proyectista e instalador, el desarrollo y diseño involucran al fabricante de los cables. La conjunción y colaboración de ambos lados será la que produzca los mejores resultados posibles.
En el caso del fabricante de los cables, este debe garantizar sobre el producto que entrega la cualidad de resistencia al fuego.
Al existir una gran variedad en el uso de los cables y en el tipo de cables, se hace difícil extrapolar situaciones reales al ámbito concreto de un método de ensayo.
Las exigencias cada vez mayores han comprometido a la industria en el desarrollo de ensayos y métodos que permitan valorar, en condiciones determinadas y reproducibles, el comportamiento de los cables frente al fuego. Estos métodos simulan un fuego real, sin embargo, no pueden resumir las ilimitadas posibilidades con las que el fuego puede manifestarse dado que en los hechos concretos se conjugan diferentes variables.
El ensayo más difundido y aceptado a nivel mundial es el descripto en la norma IEC 60331, que recrea las condiciones principales que se producen durante un incendio.
Para realizar este ensayo, se coloca un trozo de cable sobre un soporte longitudinal adecuado y se lo somete a un fuego con una temperatura promedio de 750 grados centígrados. A los conductores que conforman el cable, se les suministra la tensión de servicio para la cual están diseñados, en el caso de existir blindajes y armaduras, estos se conectan a tierra. Una vez que el fuego toma contacto con el cable, empieza a consumir las materias primas plásticas, pero los conductores siguen transmitiendo energía durante noventa minutos, tiempo establecido en la norma de ensayo. Terminado este tiempo, se retira la llama, pero durante quince minutos más, se sigue aplicando la tensión entre los conductores mientras se produce la contracción de los metales.
El ensayo se considera satisfactorio si durante los 105 minutos totales que dura la prueba no se interrumpe la tensión aplicada.

Por tratarse de cables para uso de servicios críticos, los cables Fuegar son los más indicados para ser usados en vías de evacuación de edificios, sistemas de ventilación de túneles de trenes subterráneos, destilerías de petróleo, empresas petroquímicas en general, conexión y activación de alarmas, complejos mineros, sistemas de seguridad de centrales nucleares, etcétera.

Marlew

 

 

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