Aplicación | Sombras nada más...

Fernando Mazzetti
Diseñador de Interiores e Iluminación

...Y nada menos. Son las sombras las responsables de que los objetos cobren volumen, ganen textura y profundidad.
Desde tiempos remotos, cuando la sombra generada por una pieza denominada gnomon (homófono del griego γνώμων, que significa guía o maestro) sobre un disco de piedra permitía medir el paso del tiempo, hasta el menos científico pero divertido juego infantil de hacer sombras chinas con nuestras manos y transformarlas en pájaros, conejos o monos, las sombras han recorrido un largo camino, abarcando áreas tan diversas como pintura, arquitectura o astronomía.
Para muestra, algunos ejemplos…

Mayas y la serpiente emplumada

La cultura maya ha dejado gran cantidad de construcciones. Allí se evidencia el enorme desarrollo alcanzado en arquitectura, matemáticas y astronomía. En esta ocasión, me quisiera ocupar de una de las obras más destacadas que aún perduran: la pirámide de Kukulcán, en Chichén Itzá (estado de Yucatán, México), construida en el año 800 de esta era.
Esta pirámide escalonada, conocida también como “El Castillo”, tiene en sus cuatro caras escalinatas que conducen al templo en su parte superior. Cada una de ellas tiene 91 peldaños, que, sumados a los de la base del adoratorio, alcanzan los 365, la cantidad de días que tiene un año. Desde el punto de vista astronómico, es de destacar que cada lado está dirigido a un punto cardinal.
Si bien no es la pirámide más grande, es la que despierta mayor atracción en dos días específicos del año: los equinoccios de primavera y otoño del hemisferio norte.
Miles de personas se reúnen en ese lugar para contemplar un fenómeno que ocurre cuando los rayos del sol inciden en un ángulo determinado sobre la arista de la pirámide escalonada. Estos escalones proyectan sombras zigzagueantes sobre el lateral o petril de la escalera norte. Dichas sombras son triángulos isósceles que forman el cuerpo de una serpiente. Al final, una enorme piedra tallada con forma de cabeza de serpiente emplumada, con increíble precisión, completa una figura que desciende de lo alto de la pirámide.
Para los mayas, este acontecimiento estaba íntimamente ligado con la labor agrícola y, desde un punto de vista político, con el manejo de masas. A nosotros simplemente nos sigue maravillando que hayan sido capaces de llevar a cabo esta obra sin las herramientas tecnológicas de nuestros días.

 

La pirámide moderna

Existen varios ejemplos del efecto de la sombra en el paisaje urbano, uno de ellos es el emblemático edificio piramidal Transamerica Pyramid en San Francisco (estado de California, Estados Unidos). Por su forma, genera menos sombra de la que lo haría si fuese un prisma. Se ha convertido casi en un símbolo de esa ciudad, tanto como el puente Golden Gate y la excárcel de Alcatraz.

Sembrador de estrellas

Podemos citar también una poco conocida pero atractiva instalación en Kaunas (Lituania) de un artista llamado Morfai. Allí el efecto de luz y sombra se transforma en protagonista principal.
El Sembrador de Estrellas durante el día puede pasar desapercibida. Un bronce más en la ciudad. Pero cuando la noche llega, la estatua justifica su título. Y su nombre pasa a tener sentido.

Sigamos sembrando luz, las sombras se hacen solas.

Nota del editor: la nota aquí reproducida fue publicada originalmente en la revista Iluminet y se pueden leer en www.iluminet.com.

Fernando Mazzetti

 

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